El Paraiso presenta su cosmovisión familiar en un performance artístico, un viaje conducido por música, puesta en escena y artes visuales. Deborah y Vili comparten su universo y unión con la segunda entrega denominada “Fino”, un release que llega cargado de humor y buena vibra, aparentemente light y meramente teatral, pero que trae consigo un trasfondo social y político marcado, que caracteriza la sociedad extravagante caleña propia de los años 90 y que incluso hace eco en la realidad actual del país. La estética general viene entonces de una cultura caliente en todo el sentido de la palabra, hijos del Pacífico colombiano traen sonidos, paisajes y tonos del trópico exótico.
Sus beats urbanos y electrónicos llenos de cadencia y presencia, con bajos profundos y rítmicos, presentes en la música latina popular, samples y sintetizadores análogos son la base que acompaña una voz femenina sensual y envolvente en un performance enérgico y estrambótico.
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Las letras y sonidos de El Paraiso son aparentemente cotidianas, pero buscan dar poder a quién las apropia, invitando a la libre expresión, al reconocimiento y al gozo. El conjunto visual y sonoro es sin duda una incitación al movimiento y al éxtasis.









